

La IX edición de Camina Corre i Balla reunió a corredores, bailarines, familias y voluntarios en una jornada llena de deporte, solidaridad y convivencia que culminó con una comida popular y numerosas actividades para grandes y pequeños.
Rubí volvió a demostrar que la solidaridad está muy presente en la ciudad. El pasado 7 de junio, las instalaciones de la Unió Atlètica Rubí (UAR) acogieron una nueva edición de Camina Corre i Balla, una cita ya consolidada en el calendario solidario local que volvió a reunir a centenares de personas con un objetivo común: apoyar la investigación del cáncer infantil.
La jornada comenzó con la tradicional carrera popular de 5 kilómetros y continuó con una intensa mañana de actividades pensadas para toda la familia. Uno de los momentos más participativos fue la sesión de zumba solidaria, que congregó a más de 70 bailarinas, llenando la pista de energía, música y buen ambiente.
Las carreras infantiles volvieron a ser uno de los grandes atractivos del evento. Más de 140 niños y niñas participaron en las diferentes categorías adaptadas a cada edad, desde los más pequeños que recorrieron el circuito acompañados por sus familias hasta los mayores que compitieron con entusiasmo y espíritu deportivo.
Además de las pruebas deportivas, los asistentes pudieron disfrutar de numerosas actividades paralelas como el pintacaras, los correpasillos para los más pequeños, el ya tradicional bingo musical solidario, así como diversos sorteos de regalos y obsequios donados por empresas y colaboradores que, una vez más, quisieron sumarse a la causa.
Durante toda la mañana, el stand solidario de la asociación recibió la visita de numerosos vecinos interesados en conocer la labor de la entidad, que desde hace años trabaja para recaudar fondos destinados íntegramente a la investigación del cáncer infantil en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
El acto contó también con la presencia institucional de la alcaldesa de Rubí, Ana María Martínez Martínez, acompañada por diversos concejales del Ayuntamiento de diferentes áreas, quienes quisieron mostrar su apoyo a una iniciativa que combina deporte, salud, solidaridad y participación ciudadana.
Como colofón a la jornada, más de 150 personas compartieron la tradicional paella popular, un espacio de convivencia que permitió a participantes, voluntarios, colaboradores y familias disfrutar juntos de un ambiente festivo y cercano.
Desde la organización han querido agradecer especialmente la implicación de los más de 150 voluntarios que han colaborado a lo largo de las distintas ediciones, así como el apoyo de patrocinadores, entidades, centros educativos, comercios y familias que hacen posible que cada año el proyecto siga creciendo.
Una vez más, Camina Corre i Balla demostró que cuando una ciudad se une por una buena causa, cada paso, cada carrera y cada sonrisa contribuyen a construir un futuro mejor para muchos niños y sus familias. 💛


